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martes, 30 de agosto de 2011

Atrapada (The Ward)

Prácticamente no había oído ni mencionar este film del legendario -y algo decadente- maestro del terror y el suspenso, John Carpenter (entre cuyas gemas podemos encontrar "Halloween", "La Niebla", "La Cosa", "Christine" o "Vampiros"). Pero bueno, la cuestión es que concurrimos a una sala a verla, un poco atraídos por la presencia del director y otro poco por esa atmósfera de película ochentosa que emanaba del afiche en la cartelera. Y también porque evidentemente, teníamos muchas ganas de ir al cine.

El inicio de la trama nos muestra a la protagonista, Kristen (rol jugado por la atractiva Amber Heard, actriz texana con escasos antecedentes; quizás el más relevante de ellos sea el haber sido elegida en 2010 como la 13ª "mujer más caliente del mundo", por la revista Maxim), siendo atrapada por la policía tras haber incendiado un granero abandonado en medio de un desolado paraje... y de haberse quedado observando el accionar de las llamas. Declarada insana (cosa que deducimos, porque el filme no lo muestra) es enviada a un hospital psiquiátrico de aspecto tenebroso.

Una vez dentro de dicho lugar, Kristen es sometida a algunos malos tratos por el personal a cargo del nosocomio, bajo las órdenes de un sospechoso médico apellidado Stringer (Jared Harris), los cuales llegan a incluír un violento electroshock ante las dificultades que presenta la nueva interna para su control. Pero el real peligro latente en el siniestro hospicio va más allá de lo natural, hasta personificarse en un espanto que deambula por las noches asesinando a las chicas internadas allí adentro. Cabe destacar el curioso detalle de que todas las féminas hospitalizadas son jóvenes y bonitas, por qué será?

Ya consciente del horrible peligro que acecha dentro del lugar, Kristen planeará la huída del hospital junto a sus compañeras de infortunio, fracasando un par de veces en tales intentos; y conduciendo el hilo argumental hasta la vuelta de tuerca final, que no deja de ser bastante sorprendente. Punto a favor.

Hacía nueve años que Carpenter no entregaba un nuevo film a sus fans, tras la mediocre "Fantasmas de Marte", del año 2001. Y honestamente, no se puede afirmar que el veterano director haya retornado con todas sus luces. Sí están presentes algunos elementos de un intenso suspenso, pero en cuentagotas. Y si bien algunas escenas logran ser perturbadoras, puede decirse que el terror invade la pantalla demasiado esporádicamente.


La ambientación del hospital está correctamente lograda: agobiadora, asfixiante, lúgubre. Pero no termina de transformar en memorable esta produccón, ni mucho menos.

Las actuaciones se desarrollan del modo que pueden esperarse de actrices jóvenes, bonitas y desconocidas, las cuales se sabe de antemano que van a pasar gran parte de la cinta gritando y chillando a punto de ser asesinadas. Por encima de las demás asoma la labor de Danielle Panabaker (a quien hemos visto en la excelente serie americana "Shark" junto a James Woods; y en la nada excelente remake de "Martes 13", del año 2009).

Una vez finalizada la proyección -que no llega a la hora y media de duración-, la sensación que queda flotando es de pura intrascendencia. Ver "Atrapada" ha sido como tomar una taza de mate cocido, no sé si me comprenden... Nada agrega ni nada quita.

Título: "Atrapada" ("The Ward")
Año: 2010
Origen: Estados Unidos
Director: John Carpenter
Principales intérpretes: Amber Heard, Danielle Panabaker y Mamie Gummer
Duración: 88 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 9 de agosto de 2011

Cazador de Demonios: Solomon Kane



Años atrás, el personaje de Solomon Kane me había interesado mucho, después de haberlo conocido en un breve relato de su creador, Robert Howard, el mismo que diera vida a Conan el Bárbaro. Las aventuras de Kane (un sombrío puritano del siglo XVII) aparecieron entre 1928 y 1932 en una legendaria publicación gráfica denominada "Weird Tales". Kane (interpretado por el actor británico James Purefoy, a quien viéramos antes en "Resident Evil" y "La Feria de las Vanidades") es un noble vagabundo que deambula por la tierra combatiendo a las fuerzas del infierno, por lo cual sus peripecias aparecen enmarcadas en oscuros y tenebrosos parajes. Y los engendros a los cuales se enfrenta están a tono con esa misma descripción.

Pues entonces, las expectativas por ver la versión fílmica de este singular personaje, dirigida por el joven cineasta Michael Bassett (quien tan sólo cuenta con tres títulos filmados en su haber), a priori eran excitantes. Inclusive las mismas no mermaron pese a que en las primeras imágenes de la película, se nota demasiado la mano de las técnicas de computación en la parte fotográfica.

La historia comienza con el Capitán Solomon Kane siendo condenado a que su alma sea entregada al Diablo por un siniestro emisario del mismo, luego de que Kane sembrara la muerte y el pánico entre propios y extraños, mientras buscaba un tesoro sagrado.
Posteriormente, Kane trata de ocultarse refugiándose en un austero monasterio cristiano, pese a ser un noble propietario de tierras y riquezas. De dicho antro religioso va a ser invitado a retirarse, debiendo salir a confrontar a las fuerzas del Mal que pugnan por llevar su alma al averno.

En su camino topará con una amable familia de viajeros -muy creyentes-, que lo ayudarán tras ser atacado por un trío de malvivientes en el bosque (Dado que Solomon se llama a sí mismo "un hombre de paz", rehúsa empuñar las armas y no se defiende de dichos sujetos, resultando herido por ellos). A dicha familia se les unirá en su andar, hasta que se encuentran con las malignas fuerzas del hechicero Malachi (Jason Flemyng), quienes asesinan a casi todos ellos, llevándose a su hija Meredith (Rachel Hurd Wood). Solomon jura rescatarla, tras recibir una especie de bendición del moribundo padre de la adolescente, quien le asegura que su alma se redimirá si concreta el salvataje de Meredith.

Con el retorno de Kane a la acción, comienza la parte más vertiginosa del filme, que incluye una vuelta de tuerca acerca de la identidad de un misterioso jinete enmascarado del cual se vale el maligno Malachi para llevar adelante sus impiadosos crímenes por toda la comarca.

El guión es bastante básico, pero a la vez efectivo. La película dista mucho de ser una joya del séptimo arte, pero se las ingenia para mantenerse entretenida a lo largo de la poco más de hora y media de su duración. Quizás le juega un poco en contra el parecido del personaje principal con Van Helsing, producción contra la cual "Solomon Kane" pierde en casi todas las comparativas. Una de ellas es la inexpresividad de James Purefoy para encarnar a un personaje siniestro y controvertido como el puritano Kane, al cual realmente podría, quizás, haberle extraído mayor jugo.
Y en todo momento se respira la sensación de que esta obra es una producción de segunda categoría, distante en posibilidades económicas de las pesos pesados del género.

Título: "Cazador de Demonios: Solomon Kane"
Año: 2010
Origen: Francia / Reino Unido / República Checa
Director: Michael Bassett
Principales intérpretes: James Purefoy, Max Von Sydow y Rachel Hurd Wood
Duración: 104 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-