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martes, 29 de junio de 2010

La Guerra del Fuego

Quien les escribe tenía en 1982 la jovial edad de quince años. A la incipiente fascinación por el Heavy Metal a partir de la guerra de Malvinas, le añadía una pasión enorme por el cine (con mis amigos solíamos ir hasta tres veces por semana a las tres salas que por aquél entonces mantenía nuestra ciudad natal de Chivilcoy!). Dicha pasión por el séptimo arte se acrecentaba cuando surgía alguna película fuera de lo común para ir a ver: jamás fallábamos.

Pues bien, este film que nos ocupa ahora, entra sin dudas en la categoría de "fuera de lo común": difícil de catalogar, y aunque no pertenece al cine mudo, tampoco cuenta con el don de la palabra. Recuerdo haber leído la crítica de su estreno en el viejo Diario La Razón (de Buenos Aires), la cual venía acompañada por una imagen de la primera actriz, la canadiense Rae Dawn Chong, caracterizada como un músico Black Metal de la actualidad: el flechazo fué instantáneo. "Tengo que ver esta película a como dé lugar", me dije en aquél entonces, dudando porque no todos los estrenos que pasaban por las salas capitalinas, llegaban a Chivilcoy.

Finalmente lo logré, y tras aquélla función cinematográfica, volví a verla varias veces más (seis o siete, seguro... y jamás me aburrió!) en formato DVD. La última de ellas, hace pocos días. De ahí la decisión de comentarla aquí.

Ambientada nada más ni nada menos que 80.000 años atrás (si, 80.000!!), el film muestra las peripecias de una tribu sumamente primitiva (Neanderthales?), que desconocen cómo encender el fuego. Mantienen desde siempre, llamas -encendidas quién sabe por qué causal original- ardiendo, que les permiten sobrevivir en un mundo frío (y totalmente hostil); pero ignoran cómo encenderlas por sus propios medios.
Un día -tras un desafortunado combate contra otra tribu de características aún más simiescas-, pierden el ardor de esas llamas que les brindaban calor.

Es allí cuando tres integrantes del clan, personificados por Everett McGill ("Duna", "La Gente Detrás de las Paredes"), el hoy muy popular Ron Perlman ("El Nombre de la Rosa", "Alien: Resurrección", "Hellboy") y Nameer El-Kadi (quien hoy en día ha cambiado su nombre por el de Nicholas Kadi), son enviados a recorrer vastos territorios rodeados de peligros, para traer de vuelta el fuego a la tribu.

Los tres cavernícolas se toparán en dicho viaje con numerosos riesgos: animales prehistóricos (es muy lograda la escena en la cual escapan de dos tigres Sable hambrientos), clanes caníbales, mamuts, y hasta la traición de algunos de sus propios compañeros de hogar.

También se encontrarán con otros individuos más desarrollados y adaptados (Cro Magnons?), quienes sí conocen el método para encender el anhelado elemento que les falta a los protagonistas.

El tratamiento del guión es brillante, y la dirección del francés Jean-Jacques Annaud ("El Nombre de la Rosa", "El Oso", "Siete Años en el Tíbet") es simplemente magistral. Conduce a los tres hombres primitivos en medio de la crudeza prehistórica, sin perder nunca su cuota de humor.
Los escenarios naturales de Escocia, Islandia, Canadá y Kenia son majestuosos, entregando una imagen de notable soledad, tal cual debieron ser aquéllas épocas perdidas en el tiempo.
Cabe mencionar además, que La Guerra del Fuego ganó un premio Oscar al mejor maquillaje.

Los actores entregan todo de sí, en la difícil tarea de dar vida a personajes cuyos diálogos son gruñidos ininteligibles. Es decir que deben valerse de gestos, ademanes y expresiones faciales para darse a entender. Y sin dudas lo logran. Cabe como ejemplo el momento en el que Naoh (Everett McGill) descubre cómo se enciende el anhelado fuego... pocas veces hemos visto tanta expresividad (mezcla de sorpresa y alegría) en el rostro de un actor.

La banda sonora también cumple un rol destacado, apareciendo en los pasajes cúlmines de la acción.

En resumen, casi una obra maestra del cine, que en su momento no a todos agradó, quizás por la dificultad que presupone seguir una acción donde no hay palabras de por medio. Pero que en mi humilde opinión, La Guerra del Fuego no las necesita.

Título: Quest For Fire - La Guerra del Fuego
Año: 1981
Origen: Canadá / Francia / Estados Unidos
Director: Jean-Jacques Annaud
Principales intérpretes: Everett McGill, Ron Perlman, Rae Dawn Chong y Nameer El-Kadi.
Duración: 100 minutos
Calificación: 9 puntos.

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

miércoles, 23 de junio de 2010

Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres

Siempre es un placer poder ver películas procedentes de países no tradicionales en este arte, tal como el caso que nos ocupa ahora: una co-producción entre Suecia, Dinamarca, Noruega y Alemania.

"Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres" es la primera parte de una trilogía denominada "Millennium", creada por el extinto escritor sueco Stieg Larsson, que se transformó en un suceso mundial tras el fallecimiento de su autor, acaecido durante el año 2004.

La trama nos muestra a una singular protagonista: Lisbeth Salander (encarnada por una pétrea Noomi Rapace): hacker, dark/after punk, bisexual, mujer torturada por su pasado, poseedora de un carácter glacial.
En el principal rol masculino, la acompaña un periodista de renombre, Mikael Blomkvist (jugado por el actor sueco Michael Nyqvist). Juntos intentarán desentrañar el supuesto crimen y desaparición de una joven aristócrata, acontecido cuatro décadas atrás, tras ser contratados por un tío de la misma. En medio de esta búsqueda, se enfrentarán al clan familiar de la infortunada, quienes presentan características que los vinculan a grupos neonazis.

La acción se desarrolla con dureza y contundencia, por momentos, extremas. Y toda esa extremidad la va aportando Lisbeth, quien sufre emocionalmente por nefastos recuerdos de su infancia, y que ha pasado parte de su vida en un reformatorio juvenil.
La joven hacker padece el oprobio de ser sometida sexualmente por su tutor legal, el encargado de velar por su buena conducta y su reinserción social. Hay un par de violentísimas escenas jugadas entre Lisbeth y este despreciable sujeto, que suman mucho para la referida contundencia del film, y sirven para mostrar plenamente las facultades del personaje femenino central.

La trama se va desenredando enmarcada en un helado territorio sueco, y las imágenes son sencillamente fascinantes. La fotografía alucina, y adorna perfectamente lo que va aconteciendo en el guión. Este posee un par de buenas vueltas de tuerca, cosa que deleitará a los seguidores del cine de suspenso.

La labor actoral es muy atinada, aunque Noomi Rapace aparece un tanto sobreactuada por momentos. De todos modos, le imprime tremenda fuerza a Lisbeth Salander (Otra buena prueba de ello es la secuencia en el subte, cuando la hacker se enfrenta -sola- a una patota que la golpea con salvajismo, pero que finalmente termina huyendo ante la descontrolada reacción de la feroz darky).

Michael Nyqvist compone convincentemente al periodista, que ha sido sentenciado a unos meses de prisión en suspenso por difamar a un reconocido empresario, otorgándole naturalidad y credibilidad a su personaje.

Esperamos poder ver pronto la segunda parte de esta saga, que indudablemente ha correspondido a las excelentes críticas recibidas en distintas ciudades del orbe, incluída Buenos Aires. Con una duración extensa (dos horas y media), en ningún momento permite que miremos el reloj, lo cual ya de por sí constituye un alto mérito. Totalmente recomendable.

Título: Män Som Hatar Kvinnor - Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres
Año: 2009
Origen: Suecia / Dinamarca / Noruega / Alemania
Director: Niels Oplev
Principales intérpretes: Noomi Rapace, Michael Nyqvist y Sven-Bertil Taube
Duración: 152 minutos
Calificación: 8 puntos.

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 22 de junio de 2010

El Príncipe de Persia: las Arenas del Tiempo

Título que venía precedido de regulares críticas y comentarios bastante reticentes, El Píncipe de Persia se transformó en una interesante experiencia cinematográfica. De ahí, que aquélla acertada idea de que las películas tenemos que verlas y no guiarnos por las opiniones de otros, cobre importancia una vez más.

El film es otra superproducción de los Estudios Disney, lo cual es garantía de buen espectáculo, y está dirigido por Mike Newell ("El Amor en los Tiempos del Cólera", "Harry Potter y el Cáliz de Fuego", "Cuatro Bodas y un Funeral").

Cuenta la historia de Dastan, hijo adoptivo del Rey Sharaman de Persia; de cómo es traicionado por su tío Nizam -quien busca quedarse con el trono persa-, siendo acusado del asesinato del Rey; y de cómo se embarca en una épica aventura para lograr detener al traidor y recuperar su credibilidad ante el pueblo persa, y en especial ante sus dos hermanos que sí poseen sangre real. Para ello, se involucrará con la princesa de un reino invadido por el ejército persa, quien es guardiana de una extraña daga cuya empuñadura es hueca y está provista de no menos extrañas arenas que otorgan a su portador la posibilidad de retroceder en el tiempo (?) y de cambiar el curso de la historia. Interesante facultad la de esas arenas, indudablemente.

La película es la primera de una trilogía (De allí el subtítulo "Las Arenas del Tiempo"), está basada en un videojuego, y el ritmo de la misma es verdaderamente vertiginoso. Por un lado, esto contribuye a que el espectador no tenga ni un minuto de respiro y jamás caiga en el aburrimiento; pero por otro lado creemos que le juega en contra al producto final, porque la acción carece de las necesarias pausas, o de un ritmo un tanto menos alocado, que hubiera logrado un efecto más contundente en algunas escenas y situaciones.

La ambientación está perfectamente lograda, y la fotografía también hace honor a una aventura épica cuyo escenario natural es el desierto y los antiguos palacios de Oriente. Un punto alto para destacar.

Los actores cumplen bien con sus roles, especialmente el protagonista principal, Jake Gyllenhaal ("Secreto en la Montaña", "El Día Después de Mañana"), quien le otorga simpatía y carisma al Príncipe Dastan; como asimismo el gran actor inglés Ben Kingley ("Ghandi", "La Lista de Schindler"), quien personifica correctamente al villano Nizam. El único personaje femenino de la acción (la Princesa Tamina) está a cargo de Gemma Arterton, a quien vimos hace poco en "Furia de Titanes".

En resumen: es un muy buen entretenimiento para aquellos que gusten del cine de aventuras simple y sin mayores pretensiones. Para ellos, seguramente es un producto muy recomendable.

Título: Prince of Persia: the Sands of Time - El Príncipe de Persia: las Arenas del Tiempo
Año: 2010
Origen: Estados Unidos
Director: Mike Newell
Principales intérpretes: Jake Gyllenhaal, Ben Kingsley, Gemma Arterton y Alfred Molina.
Duración: 116 minutos
Calificación: 7 puntos.

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

miércoles, 16 de junio de 2010

Doomsday: Juicio Final

Interesante y apocalíptico film que pudimos apreciar en formato DVD, aunque con algunas excentricidades en el guión que le quitan brillo al producto final.

La historia transcurre en el Reino Unido de Gran Bretaña, durante el año 2035. Previo a esto, allá por 2008, un virus letal denominado "La Parca", azota y extermina a la población de Escocia. Dicho país británico queda confinado a una cuarentena indefinida detrás de un muro descomunal, que presenta similitudes con la Gran Muralla China.

Escocia pasa a ser un país fantasma, hasta que allá por 2035, el virus recrudece al otro lado del muro, concretamente en territorio inglés. La población empieza a experimentar los síntomas y a perecer en masa. Sin embargo, el Primer Ministro y sus inescrupulosos asesores averiguan que detrás del muro, en la olvidada Escocia, han comenzado a aparecer señales de vida... lo cual da lugar a pensar que una cura al virus es posible, y si la hay, se halla detrás de aquél paredón.

Es aquí cuando es convocada la Mayor Sinclair (la actriz inglesa Rhona Mitra (desbordante de musculatura y sex appeal), intérprete de "Underworld: Rise of the Lycans" y "Beowulf", entre otras; para que se dirija -acompañada de un minúsculo grupo de militares y científicos- a la depredada (y nuevamente muy peligrosa) zona escocesa. Sinclair es una sobreviviente de la noche en la cual se cerró definitivamente el muro, veintisiete años atrás, situación en la cual perdió un ojo de un balazo, en brazos de su madre. De hecho, el de Eden Sinclair es un personaje atormentado, quien busca señales de su pasado, y saber quién era su madre, a quien le debe su sobrevida.

La película está muy bien filmada y es sumamente violenta. El director Neil Marshall no escatima mostrar escenas duras, varias de ellas de dudoso gusto (como cuando una tanqueta aplasta y masacra a una vaca en el camino).

Los personajes que moran en la Escocia del 2035 se dividen en dos clanes: uno de ellos se agrupa bajo la figura de una especie de Punk demente y esquizofrénico; y el otro detrás de un ex científico, el cual se supone conoce la cura que busca la protagonista. En medio de abundante y desbordante acción, la lucha de Sinclair contra todos los moradores de la zona contaminada, trae reminiscencias de "Mad Max" (Muchas reminiscencias... hay una escena de persecución en una carretera que parece un calco tomado de aquél clásico del cine futurista).

Hay un momento en el film que es decididamente fatal: el líder de las pandillas Punks presenta una especie de acto de comedia musical, bailando y montando un show al ritmo de canciones ochentosas... pese a que la acción de esta secuencia finaliza con un soldado inglés quemado y devorado por estos pseudo caníbales, creemos que esta parte de "Doomsday" es por lejos, lo peor de la película. Y nos quedó demasiado grabada en nuestras retinas, por lo cual el mérito del film bajó considerablemente. Demasiado delirante y descolgado.

Las actuaciones son todo lo correctas que se pueden pedir para un film violento y sin grandes pretensiones. El histórico Malcolm McDowell ("La Naranja Mecánica", "Hospital Britannia", "Halloween", etc.) aparece en el papel del científico que lidera una suerte de comunidad medieval en la Escocia del 2035, en una performance no del todo convincente.
Rhona Mitra llena de sensualidad a la Mayor Sinclair, poniendo sus músculos en tensión en todo momento.
Y el que se lleva las palmas por su composición de Sol, el descontrolado líder Punk, es Craig Conway, entre cuyos escasos antecedentes cuenta el de haber compuesto a uno de los rastreros monstruos subterráneos en la inquietante "The Descent", en 2005.

En resumen: vale la pena verla, porque es muy entretenida y no cae en baches de aburrimiento. Si sos fan de Rhona Mitra, más aún. Aunque no es un film que vaya a cambiar la vida de nadie, claro está.

Título: Doomsday (Juicio Final)
Año: 2008
Origen: Reino Unido / Estados Unidos
Director: Neil Marshall
Principales intérpretes: Rhona Mitra, Malcolm McDowell y Bob Hoskins
Duración: 113 minutos
Calificación: 7 puntos

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

viernes, 11 de junio de 2010

Robin Hood

Gratísima experiencia resultó la de ir a ver esta gran producción del reconocido y exitoso director Ridley Scott ("Cruzada", "Hannibal", "Gladiador", etc.), que cuenta con Russell Crowe, Cate Blanchett (foto) y el mítico Max Von Sydow en sus roles principales.

El film, a diferencia de antiguas versiones acerca del legendario bandolero de los bosques de Sherwood, no es para nada naíf. La acción transcurre desde el momento en que Robin Longstride (Russell Crowe, obviamente) es un soldado al servicio de las huestes del Rey Ricardo Corazón de León, y continúa desarrollándose cuando el eximio arquero inglés toma la identidad de Sir Robert de Locksley, asesinado en una emboscada por el traidor a la Corona, Godfrey (rol jugado por Mark Strong).

La película es abundante en dureza y violencia, aunque sin perder de vista el toque de humor necesario. Las escenas de batallas y combates están brillantemente logradas, especialmente la del desembarco de las tropas del Rey Felipe de Francia, las cuales se traban en una sangrienta refriega con los Caballeros ingleses que defienden la endeble posición del Rey Juan en su trono.

Se destacan muy especialmente las preciosas caracterizaciones de Max Von Sydow (que recientemente acaba de cumplir 81 años!) en el papel de Sir Walter Locksley, quien toma a Robin como su propio hijo, tras el asesinato de aquél; de la subyugante australiana Cate Blanchett ("El Curioso Caso de Benjamin Button", "Indiana Jones & el Reino de la Calavera de Cristal", "El Aviador", etc.) encarnando a Lady Marion; y porqué no, de Oscar Isaac, quien le da vida a un patético y lamentable Rey Juan de Inglaterra.

La fotografía está a la altura de las interpretaciones y del director, la cual hará las delicias de los amantes de las viejas historias enmarcadas en castillos y bosques sombríos.

A la salida del cine nos preguntábamos acerca de la veracidad histórica del personaje de Robin Hood, quien sin duda ha sido alimentado por una leyenda que ha de haberse magnificado y agrandado, generación tras generación. Lo indudable es que la película merece ser vista -sin dudar-, y se ha transformado en la mejor versión de este romántico proscripto británico, de todas cuantas hemos podido presenciar.
Absolutamente recomendable!

Título: ROBIN HOOD
Año: 2010
Origen: Estados Unidos / Inglaterra
Director: Ridley Scott
Principales Intérpretes: Russell Crowe, Cate Blanchett, Max Von Sydow, William Hurt y Mark Strong.
Duración: 140 minutos.
Calificación: 8 puntos.

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-